Putin lanzó un proyecto de paz para Siria, con el respaldo de Irán y Turquía

putin novEl mandatario ruso propuso un Congreso con todas las partes para definir elecciones. El encuentro aún no tiene fecha.

En la cumbre celebrada en la ciudad balnearia de Sochi, el presidente ruso Vladimir Putin logró el consenso necesario con sus colegas turco e iraní, Recep Tayyip Erdogán y Hassan Rohani, para poner en marcha un nuevo proceso de paz en Siria, tras la sangrienta guerra que duró seis años y dejó más de 330.000 muertos.

El mandatario ruso se constituyó en el nuevo líder de la reconstrucción del dañado tejido político en Oriente Medio, gracias a dos factores. En primer lugar la pérdida de influencia de Estados Unidos, y en segundo la presencia militar rusa que le permitió al presidente sirio, Bashar el Assad, conservar su puesto hasta el momento y ganarle la guerra al ISIS.

Putin advirtió que debe haber “concesiones” de todos los sectores para poder avanzar en un acuerdo, algo que parece aún lejano por las diferencias que se mantienen respecto a quiénes participarán y a la permanencia de Assad en el cargo.

“Se abre una nueva etapa en la solución de la crisis”, dijo Putin tras dialogar durante dos largas horas con Erdogan y Rohani. Hay que tener en cuenta que Rusia e Irán son aliados del régimen sirio y contribuyeron militarmente para derrotar al ISIS, mientras Turquía siempre apoyó a los rebeldes.

“Corresponde al pueblo sirio determinar su propio futuro”, afirmó el presidente ruso, para luego reconocer que “el proceso no será sencillo y exigirá compromisos y concesiones de todos los participantes, incluido del gobierno sirio”.

Putin aclaró que Assad está dispuesto “a llevar adelante una reforma constitucional” en Siria y “liberar elecciones bajo el auspicio de Naciones Unidas”.

En concreto, lo acordado en Sochi es realizar un Congreso con todas las partes involucradas en el conflicto para discutir nuevos parámetros políticos y una reforma constitucional siria como base para las elecciones. “Intentaremos reunión en la mesa de las negociaciones a los delegados de varios partidos políticos, los representantes de la oposición interna y externa, varios grupos étnicos y confesionales en la mesa de negociación”, sostuvo el mandatario ruso.

Pese al principio de acuerdo alcanzado, aún no se pudo poner fecha a esa cita, ni tampoco definir qué delegaciones concurrirían.

Rusia insiste con incluir a las milicias kurdas en las negociaciones, que fueron fundamentales en la derrota de los yihadistas en el norte sirio. La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, apuntó Putin en ese sentido, “prevé la puesta en marcha de un amplio diálogo con la participación sin excepción de todos los grupos étnicos, confesionales y políticos” que viven en el país árabe.

Turquía volvió a expresar su rechazo total. “No podemos considerar a una banda de terroristas con las manos llenas de sangre como un actor legítimo”, insistió Erdogan.

Dejando de lado las diferencias, los tres mandatarios decidieron avanzar con el principio de acuerdo y le encargaron a sus responsables de Exteriores, Defensa y servicios secretos “trabajar sobre la composición y la fecha del congreso”.

En una declaración conjunta, Putin, Erdogan y Rohani dejaron en claro que no habrá división del territorio sirio. “En ningún caso la creación de las zonas de des-escalada o cualquier otra iniciativa política sobre la solución de la crisis siria deben minar la soberanía, la independencia, la unidad o la integridad de la república árabe siria”, señalaron en una declaración conjunta.

El mandatario iraní, en tanto, apuntó a la retirada de las tropas extranjeras. “Vemos una perspectiva nueva para el fin de la crisis en Siria. Ya no hay un pretexto para mantener una presencia militar extranjera en el territorio de Siria sin acuerdo del gobierno legítimo de este país”, sostuvo Rohani, en alusión directa a la coalición liderada por EE.UU.

Putin se reunió el lunes con Assd y luego habló con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el rey Salman de Arabia Saudita, todo con el declarado objetivo de dar el empujón definitivo a su proyecto de negociaciones.

La artillería diplomática desplegada por el Kremlin apuntó a que la cumbre de Sochi resultara crucial para dar vida al último gran proyecto de Putin. Pero aún habrá que esperar para ver si el presidente ruso tiene éxito.