Giuseppe Conte, ministro de Italia: liderará el primer Gobierno populista del país

guisseppe conte junEl gobierno será liderado por el profesor Conte, un jurista sin experiencia política y contará con los dos líderes, Di Maio y Salvini, como ministros y vice-primer ministros.

El primer gobierno populista de la historia de Italia será liderado por el jurista Giuseppe Conte después del acuerdo alcanzado por los líderes de los antisistema Movimiento 5 Estrellas y la derechista Liga, quienes ocuparán importantes ministerios.

"Se han reunido todas las condiciones para formar un gobierno", anunciaron en un comunicado conjunto el líder de la Liga, Matteo Salvini y el líder del M5E, Luigi Di Maio, desbloqueando la grave crisis política generada por el veto del domingo al ministro de Economía.

Esta vez, el presidente de la República, Sergio Mattarella, aprobó sin objetar la lista de ministros, fruto de negociaciones entre los dos aliados para implementar un complejo programa de gobierno marcado por políticas contra la austeridad y fuertes medidas contra la inmigración.

El gobierno será liderado por el profesor Giuseppe Conte, un jurista sin experiencia política y contará con los dos líderes, Di Maio y Salvini, como ministros y vice-primer ministros.

Salvini, conocido por sus posiciones contra la inmigración, quien prometió la expulsión de 500.000 inmigrantes ilegales, tendrá a cargo el ministerio del Interior.

Mientras que Di Maio manejará la nueva cartera de Trabajo y Desarrollo Económico, reflejo de sus promesas de carácter social, como el salario de ciudadanía.

Los ministros van a jurar el viernes el cargo ante el presidente, antes de someterse a la confianza de la Cámara de Diputados y del Senado la próxima semana.

Con un golpe de escena sorprendente y al término de casi cuatro horas de reunión, los dirigentes se pusieron de acuerdo para una nueva lista de ministros, que reemplaza en la cartera de Economía a Paolo Savona, vetado el domingo por el presidente por sus posiciones contrarias al euro.

La idea de un gobierno populista formado por la Liga y el M5E había fracasado el domingo por la noche después del dramático veto de Mattarella al nombramiento de Savona, lo que generó una grave crisis y la reacción negativa de los mercados ante la incertidumbre política.

Para salir del atolladero, impedir los ataques contra la economía por parte de los especuladores y una nueva agotadora campaña electoral, Di Maio propuso un compromiso a Salvini: mantener a Savona en el Ejecutivo, pero en otro ministerio y en su lugar propuso a otra personalidad "de su nivel".

Savona será ministro de los Asuntos Europeos, mientras el estratégico ministerio de Economía quedó a cargo del profesor Giovanni Tria, un jurista de formación y profesor de economía política.

Tria es apreciado por la Liga por su defensa de una mayor simplificación de la burocracia, pero está a favor de que Italia se mantenga en el euro.

"Ya que no es necesario un gobierno técnico, he renunciado al encargo dado por el presidente Mattarella", anunció por su parte el economista Carlo Cottarelli ante la prensa desde el palacio presidencial.

"Un gobierno de carácter político es la mejor solución para el país y evita la incertidumbre que generan nuevas elecciones", añadió Cottarelli a quien le habían pedido formar un gobierno de transición ante la crisis política. Italia llevaba 89 días sin Gobierno desde los comicios del 4 de marzo.

El debate sobre el euro

Los italianos estaban irritados con la crisis. Según una encuesta realizada el martes y el miércoles por el Instituto Demopolis, el 54% de los encuestados dijo estar "preocupado" por la situación política, el 30% "enojado", el 11% "decepcionado" y sólo el 5% "confiado".

La crisis política reavivó el debate sobre la permanencia de Italia en el euro, la divisa común que los simpatizantes de Salvini, en general del próspero norte de la península, acusan de haber debilitado la economía italiana.

Según dos encuestas publicadas por los medios italianos, entre el 60 y el 72% de los italianos quieren que Italia permanezca en el euro. Di Maio repite que su agrupación no quiere una salida del euro, mientras que la posición de la Liga es menos clara.

Salvini no prevé una salida unilateral, pero considera que el euro es un fracaso y que la salida debe ser organizada con los otros países de manera gradual, el llamado plan B.