Por la devaluación, la actividad industrial retrocedió a niveles de hace una década

industria octEl proceso de caída de la producción fabril se inició en 2014. Este año se profundizó por la recesión y la devaluación.

Debido a la crisis económica, la industria argentina se vio seriamente afectada, el 2018 significará un año negativo para la industria que opaca lo ganado en el 2017.

El INDEC dio a conocer el informe del Estimador Mensual Industrial (EMI), el mismo registró en agosto una variación negativa de 5,6% respecto del mismo mes de 2017. En el acumulado enero-agosto de 2018, el EMI disminuyó 0,8% frente a los primeros ocho meses del año anterior.

La industria mostró retracción por el menor consumo, las altas tasas de interés y la devaluación.

La actividad manufacturera a precios constantes (base 2004), que mide la variación real luego de inflación, promedió los $118.034 millones en la primera mitad del año, un 3,5% por debajo del promedio de 2017 ($122.348 millones).

El récord de producción industrial a precios constantes fue de $132.857 millones en el promedio de 2013. A partir de ese año comenzó un declive que, más allá de las oscilaciones, completó una caída superior a 11% hasta este año.

De mantenerse la actividad fabril en el ritmo actual, estaría en 2018 por debajo del promedio de 2008, cuando el INDEC midió $119.970 millones, a precios constantes de 2004.

La Unión Industrial Argentina (UIA) proyectó una caída de la actividad manufacturera cercana al 0,5% en los primeros ocho meses del año y el desempeño industrial sumó cuatro meses negativos a partir de mayo, que cortaron buena parte del período de crecimiento de doce meses seguidos, entre mayo del 2017 y abril de 2018.

La devaluación fue factor para profundizar el ajuste y generó problemas importantes en la provisión de insumos que afectaron la producción. El sector fabril presenta un déficit de más de USD 30.000 millones en materia de comercio exterior.

La caída de la actividad fabril se prolongará unos meses más. En septiembre la producción automotriz tuvo una fuerte caída del 20,6% con relación a igual período de 2017, la más profunda del año, mientras que las ventas mayoristas se desplomaron más del 44% en la misma comparación.