Puerto Santa Cruz: El cura Nicolás Parma procesado por abuso

nicolas parma cura octLa Justicia resolvió procesar con prisión preventiva al cura Nicolás Parma por el delito de abuso sexual y corrupción de menores. Durante cinco años había sido párroco en la iglesia “Exaltación de la Santa Cruz”. El dictamen sería apelado y el juez de Recursos debería, en ese caso, revisar la cautelar.

El sacerdote Nicolás Parma, quien fuera detenido el pasado 8 de octubre en Tucumán, acusado de abuso sexual contra dos aspirantes a novicios, fue procesado con prisión preventiva por la Justicia.

Conforme a todos los testimonios recogidos y datos recabados en el expediente de la causa, la Dra. Noelia Ursino del Juzgado de Instrucción de Puerto Santa Cruz determinó procesar al cura y que este continúe en calidad de detenido en la comisaría de la localidad portuaria mientras avanza la investigación que lo apunta por abuso sexual y corrupción de menores.

De acuerdo a la información trascendida, pese a que rige secreto de sumario, Parma está procesado por concurso de delitos de índole sexual entre los que hay abuso simple, abuso sexual gravemente ultrajante contra menores de edad y corrupción de menores.

Se estima que la defensa del imputado apele la decisión del magistrado, por lo cual la causa pasará al juez de Recursos y este deberá revisar la cautelar y, en ese caso, analizar la petición para desestimarla y que el cura prosiga la instrucción detenido, o avalarla y que recupere su libertad, aunque lo más probable es que se lo llevaría a juicio.

Cabe recordar que Parma, cuyo nombre religioso es “Felipe”, fue denunciado por un joven quien hoy tiene 23 años y reside en la ciudad de La Plata, pero que cuando tenía 16, vivía en Puerto Santa Cruz y era pupilo de la iglesia de Parma, y allí sufrió el primer abuso por parte de este en el año 2012, de acuerdo a lo manifestado por la víctima en una entrevista con un programa televisivo bonaerense.

El joven denunciante era uno de los diez chicos que vivían en la Parroquia Exaltación de la Santa Cruz, bajo la tutela del cura Felipe Parma.

El joven vivió en el pueblo y fue alumno del Instituto María Auxiliadora de esa localidad.

En su mayoría los chicos que fueron entregados por sus padres a la tutela de la iglesia provenían de familias con numerosos hijos y escasos recursos. La iglesia les garantizaría protección, educación y cuidado. En general eran oriundos de Salta, donde se fundó el instituto religioso Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, hoy investigado por el Vaticano. Las familias le daban a sus hijos en guarda al cura Agustín Rosa, quien luego los trasladaba a Puerto Santa Cruz.

Fuente: La Opinión Austral