El gobernador Vidal pasó por Deseado pero ignoró el conflicto municipal

El mandatario provincial evitó hablar del tema y no se pronunció respecto a la situación salarial que viven los trabajadores del municipio portuario.
De no venir nunca en una semana lo hizo dos veces y con bastante soberbia en sus dichos. El martes, llegó y exigió que se pongan a trabajar y en una orden casi anti democrática presentó un reglamento para expulsar a quienes realicen protesta pidiendo mejores condiciones laborales y salariales.
Este jueves vino a ver si todo estaba “normal” y se mostró con funcionarios y empresarios, pero no se acercó a la comunidad, a sus votantes, como viene sucediendo en Puerto Deseado desde su asunción, visitas cortas y con poca “sociabilización”.
Por otro lado, el martes se mostró conversando con el intendente Martínez, quien aseguró que habló con Vidal sobre el tema de mejora salarial para los municipales y que el mandatario provincial se mostró preocupado por el asunto.
Sin embargo, no se acercó a hablar con los manifestantes, ni los referentes de los sindicatos. Cabe aclarar que, tanto ATE, como SOEM y APAP, están en medida de fuerza por tiempo indeterminado.
El discurso de trabajar y empujar para que Santa Cruz salga adelante lo tiene bien aprendido. Pero el de velar porque una buena remuneración por las labores de los empleados, no.
En definitiva este punto sería lo mismo de todos los gobiernos, pero para un gobernador que hizo campaña jactándose de estar cerca de los trabajadores es un punto en contra ya que al menos podría haber escuchado a quienes rogaban por un gesto de acompañamiento por parte de Vidal.






