
Federico Gonzaga trabaja para mejorar el bienestar mental de los perros
Cuatro veces a la semana recorre las calles de Puerto Deseado con varios de ellos al ritmo de las correas. Ya pasea un total de 11 y lo hace con el mismo amor que les brinda a los propios.
Federico Gonzaga trabaja con perros de busqueda y rescate y modificacion de conducta, desde hace unos meses decidió ampliar su actividad con los perros de los vecinos, comenzó con los de los amigos y de a poco se fue haciendo de más clientela.
“El paseo al perro le produce lo que se llama enriquecimiento ambiental, ya que este se encuentra con diversidad de climas distintos, situaciones varias, de olores, entre otras cosas. Por eso el paseo es una de la actividad principal para la educación y la salud del mismo” sostiene el paseador.
No solo es un paseo, sino un trabajo de educación que le permite mejorar la salud física y mental de la mascota, el fortalecimiento del vínculo entre las razas y las formas de relacionarse con los “otros”. Además de proporcionarle, cada paseo, una vida más activa y saludable.
“El perro crece con estos actos, porque va independizándose y conociendo el afuera, ese afuera que en el patio, sin sociabilizar, muchas veces, y con poco relieve, no conoce y no se desarrolla” continúa.
Gonzaga asegura que al no brindarles la posibilidad de este enriquecimiento ambiental se le genera muchos síndromes de estereotipias, con conductas agresivas y que no son normales, “la constante carrera de un lado al otro, o los giros. También el “síndrome de la reja”, que es ladrar desaforadamente a todo lo que se asome, la coprofagia, que es comerse sus propias heces”.
Para Federico no es un simple paseo, “es una tarea de educación en muchos aspectos, el principal de ellos el del mejorar la mente y el carácter, algo que se logra con dedicación y con respeto hacia el animal, estas caminatas van más allá de atender sus necesidades fisiológicas, se trata de fomentar la socialización entre sus pares, de variar su rutina” y los resultados suelen notarse rápidamente. Con el correr de los encuentros “ya se va notando en ellos que piensan de otra forma y que están más tranquilos. Cambian sus conductas”.
Para los que dicen amar a sus perros no significa estar a los mimos todo el dia. “Porque esto solo sastisface al humano. El perro necesita mucho más. A saber: paseos. Actividad física. Enriquecimiento ambiental. Socializacion y mantenerse ocupado con alguna actividad, como deporte u obediencia entre muchas más. Un perro cansado y un perro ocupado es un perro equilibrado”.
Por último es importante saber que no es pasear por pasear, que cada perro tiene su maña y manera de ser y que “antes de que se concrete el paseo trabajo sobre ellos para lograr luego salir a la calle sin complicaciones” advierte.






