Puerto Deseado despide a Aldo Nemesio Soto, el hombre que transformó el hierro en identidad y arte

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La ciudad portuaria despidió con profundo pesar a uno de sus vecinos más queridos y reconocidos: Aldo Nemesio Soto, metalúrgico, escultor y apasionado hacedor de la identidad deseadense, quien dejó una huella imborrable en la ciudad a través de sus obras y su incansable compromiso con el embellecimiento de los espacios públicos y el trabajo solidario.

Conocido por muchos como el “escultor del electrodo”, Aldo supo convertir el hierro y el acero en arte, creando piezas que trascendieron el mero trabajo artesanal para transformarse en símbolos de Puerto Deseado. Sus obras quedaron integradas al paisaje urbano y natural de la ciudad, formando parte de la memoria colectiva de generaciones de vecinos y visitantes.

Entre sus creaciones más emblemáticas se encuentra la escultura del Cacique Orkeke, emplazada en el acceso sur de la localidad y convertida en un verdadero ícono de bienvenida. También fue el creador del marco gigante y el banco de Punta Cascajo, pensados para contemplar la belleza de la ría y los atardeceres deseadenses. Asimismo, realizó el lazo de luto de acero en Punta Cavendish, símbolo de solidaridad y acompañamiento en uno de los momentos más dolorosos que atravesó la comunidad.

Su amor por la historia y la causa Malvinas también quedó plasmado en la creación de las réplicas de los guardacostas GC-81 y GC-82, obras que se convirtieron en un emblema de homenaje y memoria para los héroes y el sentimiento malvinero de los deseadenses.

En los últimos tiempos, Aldo continuó demostrando su enorme vocación de servicio realizando trabajos ad honorem para el Hospital Distrital de Puerto Deseado y participando en innumerables acciones solidarias, siempre dispuesto a brindar su tiempo, su esfuerzo y su talento allí donde la comunidad lo necesitara.

Diversas esculturas y trabajos de herrería artística desarrollados desde el taller municipal y su propio espacio de trabajo, siempre con el propósito de embellecer Puerto Deseado y dejar un legado para las futuras generaciones. Él mismo expresaba sentirse orgulloso de ser parte de la historia de su ciudad a través de sus obras.

Con su partida física se va un hombre trabajador, sencillo y profundamente comprometido con su pueblo. Sin embargo, su legado permanecerá vivo en cada rincón que ayudó a construir, en cada obra que forjó con sus manos y en cada gesto solidario que sembró a lo largo de su vida.

Puerto Deseado hoy despide a Aldo Nemesio Soto, pero también celebra la vida de un hombre que hizo del metal una expresión de amor por su tierra y que, a través de su arte, su generosidad y su compromiso con los demás, logró quedarse para siempre en el paisaje y en el corazón de su gente.