Brunetti fijó la hoja de ruta del PJ de Puerto Deseado

El concejal Mateo Brunetti asumió como nuevo presidente del Consejo Local del Partido Justicialista de Puerto Deseado y, en una extensa entrevista con Los primeros de la mañana, por FM Deseado 103.5, habló sobre el recambio generacional, la reconstrucción partidaria, la autocrítica tras las derrotas electorales, la situación económica y social de la localidad y Santa Cruz, el rol de la juventud, las candidaturas para 2027 y sus críticas a los gobiernos municipal, provincial y nacional.
Brunetti aseguró que aceptó la conducción del PJ local “con responsabilidad y con mucho cariño”, aunque inicialmente había planteado a sus compañeros y compañeras que tal vez no debía ocupar ese lugar por su actual función como concejal y por la necesidad de dedicar tiempo a la representación institucional de los vecinos de Puerto Deseado. Sin embargo, explicó que durante la búsqueda de avales para presentar la lista recibió un mensaje reiterado de los afiliados: “Me pedían un recambio generacional y me pedían que pueda estar al frente del partido”.
El flamante presidente sostuvo que nunca entendió los cargos como una condición indispensable para militar, aportar ideas o involucrarse en política. Pero consideró que debía dar respuesta al pedido de la militancia y recordó que, durante su reciente candidatura a nivel provincial y sus recorridas por distintas localidades, encontró el mismo reclamo por una renovación. Por eso decidió ponerse nuevamente a disposición.
También remarcó que la nueva etapa no implicará dejar de lado a quienes venían trabajando en la conducción partidaria. Algunos continuarán desde los mismos lugares y otros aportarán desde nuevas funciones. En ese sentido, destacó el próximo desembarco de Pablo Grasso como presidente del Partido Justicialista de Santa Cruz, al que definió como un dirigente con trayectoria, peso político y voluntad de conducir una nueva etapa de discusión y reorganización. Al mismo tiempo, reivindicó el trabajo de Miriam Aguiar , a quien reconoció por haber aceptado la presidencia del partido cuando Alicia Kirchner le pidió que ayudara a reordenarlo.
Frente al desafío que se abre para el peronismo local, Brunetti aclaró que no concibe la conducción como un proyecto personal. “No considero que sea Mateo Brunetti. Es un grupo de personas, de compañeros y compañeras”, afirmó, y agregó que los cargos deben ser honrados mediante su ejercicio.
Entre las primeras tareas planteó la necesidad de realizar una campaña de afiliación masiva, para incorporar a nuevas personas a la vida orgánica del partido. También sostuvo que el PJ debe continuar desarrollando actividades políticas y sociales, manteniendo una presencia vinculada con niños, adolescentes y adultos mayores.
Sin embargo, advirtió que existen discusiones de coyuntura que requieren una atención inmediata, como la falta de una ley electoral, la coparticipación y la situación de las cajas. A eso sumará su nueva responsabilidad como secretario de Juventud del PJ provincial, acompañando a Pablo Grasso. Desde ese lugar pretende convocar a los jóvenes afiliados de toda Santa Cruz, no solamente a los responsables de Juventud de cada Consejo Local, sino a un gran plenario de juventudes para escuchar sus demandas y construir un discurso que vuelva a interpelarlos.
En ese punto lanzó una crítica directa a la situación local y señaló que la Municipalidad de Puerto Deseado cerró la Dirección de Juventud y desmanteló la Casa de Juventud, dejando, según su mirada, a los jóvenes sin un espacio de contención como el que existió durante años.
La entrevista también abordó la necesidad de una autocrítica dentro del peronismo. Brunetti consideró que la afiliación debe recuperar su verdadero sentido político y doctrinario. Cuestionó que durante determinados períodos se haya utilizado la afiliación como una herramienta vinculada a la posibilidad de obtener un ingreso laboral, en lugar de representar un compromiso con las ideas y principios de un partido.
Según explicó, esa situación llevó a que hoy existan personas que están afiliadas pero ni siquiera recuerdan haberlo hecho. Para Brunetti, “ese contrato social o contrato político” que implica ingresar a un partido debe recuperar su valor y compromiso.
El concejal reconoció además que quienes ocupan lugares de conducción deben hacerse cargo de las decisiones y de los errores del pasado. Recordó que en Puerto Deseado el peronismo sufrió un fuerte cimbronazo electoral al perder Nación, Provincia y Municipio, una situación que, según señaló, no se había dado anteriormente.
Por eso consideró necesario rediscutir el proyecto político que se quiere representar. Aseguró que la reconstrucción debe realizarse entre todos y todas, manteniendo una actitud abierta al diálogo y evitando caer en posiciones cerradas, como pensar que todo lo realizado anteriormente estuvo bien y que todo lo actual está mal.
Brunetti sostuvo que repetir ese tipo de lógica podría conducir nuevamente a una derrota política. Y planteó que el principal problema no es el destino de los dirigentes, sino la situación cotidiana de la gente. En una de las definiciones más fuertes de la entrevista, cuestionó el denominado voto bronca y afirmó que la satisfacción de expulsar políticamente a un sector puede durar poco, mientras los problemas económicos permanecen.
“Después lo que no vuelve es el kilo de asado adentro de tu heladera”, expresó, al enumerar también el costo de las facturas de luz y gas, la pérdida de capacidad de ahorro y las dificultades para sostener momentos familiares como las vacaciones.
En esa línea, aseguró que el peronismo debe volver a poner “la prioridad en la gente, no en los dirigentes, no en las alianzas políticas”. Mencionó como problemas urgentes las facturas de gas, los bajos salarios y la falta de respuestas frente a áreas esenciales como la salud, la educación y la seguridad.
Ante quienes puedan cuestionar que el peronismo vuelva a plantear esos temas después de haber gobernado durante décadas, Brunetti respondió que su responsabilidad actual como concejal es observar la realidad existente. Sostuvo que la autocrítica sobre lo que se hizo mal debe continuar, pero advirtió que quedarse únicamente en esa discusión impediría construir una alternativa para Puerto Deseado y Santa Cruz.
También rechazó la idea de que la reorganización partidaria y las reuniones políticas deban ser interpretadas automáticamente como una campaña electoral. “Somos un partido político, no somos una ONG”, respondió, aunque aclaró que la definición no debería ser si están o no en campaña, sino si se están ocupando de la cosa pública.
Para Brunetti, la política es la herramienta que permite resolver los problemas colectivos y desentenderse de ella sólo favorece que otros intereses tomen decisiones sobre la vida cotidiana de la población. Por eso llamó a la participación, incluso de quienes tengan diferencias con el peronismo.
En ese sentido, recordó que todos los miércoles a las 18 hs el Partido Justicialista se reúne en Facioli 820 y aseguró que las puertas están abiertas tanto para afiliados como para vecinos que quieran acercarse a discutir la situación de la salud, las cajas, la coparticipación u otros temas de interés público.
Brunetti reconoció que hoy muchos vecinos están absorbidos por los problemas diarios y que, frente a las dificultades económicas, discutir política parece quedar en un segundo plano. Sin embargo, insistió en que la política debe volver a ser transversal en las conversaciones de la sociedad.
Utilizó como ejemplo las tarifas de gas y sostuvo que, si los habitantes de Puerto Deseado no comprenden que los aumentos responden a decisiones políticas, “estamos condenados a que el sueldo siga sin rendir y las tarifas sigan aumentando”.
Al desarrollar esa idea, contrastó dos modelos de Estado: uno que acompañe a las personas para que puedan trabajar y desarrollarse y otro que, según su definición, se lave las manos y deje a cada ciudadano librado a su suerte.
Consultado sobre las posibles candidaturas de cara a 2027 y sobre si la presidencia del Consejo Local puede proyectarlo hacia una disputa por la intendencia, Brunetti evitó confirmar una postulación personal, pero sí dejó una definición contundente.
“Voy a trabajar incansablemente para que un peronista o una peronista se siente en el sillón de la intendencia en el 2027”. Mateo Brunetti
Su argumento estuvo centrado en la situación de los trabajadores municipales. Señaló que atraviesan una situación económica crítica y aclaró que no cree que el simple cambio de signo político vaya a resolver automáticamente todos los problemas. Pero consideró que ha faltado empatía, diálogo directo y comprensión de la realidad de personas que perciben salarios que deben destinar a alquiler, medicamentos y otros gastos esenciales.
Sobre la situación que heredarán las futuras gestiones, advirtió que el escenario puede ser todavía más complejo. Allí hizo una lectura cíclica de la política argentina, al sostener que los gobiernos peronistas suelen hacerse cargo de situaciones difíciles luego de administraciones de derecha.
Reiteró que trabajará para recuperar la intendencia, aunque evitó anticipar quién podría ser el candidato. “Veremos, veremos”, respondió, y aseguró que existen muchos compañeros y compañeras con capacidad para ocupar ese lugar.
Brunetti fue explícito al señalar que no tiene hoy un candidato definido porque, a su entender, todavía existen discusiones más urgentes vinculadas con la economía y la administración. Mencionó nuevamente la necesidad de alcanzar consensos sobre las cajas de previsión y de servicios sociales, la coparticipación y la relación con el Gobierno nacional.
En ese contexto defendió el pedido de informes impulsado por Alicia Kirchner en el Senado sobre el destino del impuesto a los combustibles que debería destinarse, entre otras cuestiones, a las rutas. Y cuestionó las promesas del Gobierno nacional al señalar que se habló de salarios en dólares, mientras que, según expresó, “lo único que viene en dólares es la tarifa que pagás de gas”.
También llamó a no dejarse llevar por el odio político y sostuvo que existen decisiones tomadas en Buenos Aires que tienen consecuencias directas sobre los habitantes de Puerto Deseado. Afirmó que, aun con voluntad de gestión, un gobierno municipal tiene dificultades si no cuenta con acompañamiento provincial y nacional. Para Brunetti, el punto central es contar con gobiernos que prioricen a la gente.
La discusión se trasladó luego al escenario nacional y provincial. Brunetti cuestionó la utilización del concepto de “enemigo interno” y la idea de responsabilizar al kirchnerismo por todos los problemas actuales. En ese marco analizó la posición del gobernador Claudio Vidal frente a La Libertad Avanza y las disputas internas que, según planteó, existen dentro del espacio político provincial.
El concejal consideró que Vidal busca posicionarse en una disputa con sectores libertarios y mencionó el peso político que podría tener el gobernador en una elección. También cuestionó la contradicción entre responsabilizar al kirchnerismo por los problemas de los últimos años y mantener dentro de la estructura gubernamental a funcionarios que, según enumeró, tuvieron participación en administraciones anteriores.
Entre ellos mencionó al ministro de Economía Ezequiel Verbes y a Jaime Álvarez, entre otros nombres. Finalmente lanzó una de las frases más duras de la entrevista al sostener que “es un gobernador que últimamente le habla más a los guanacos que a la sociedad santacruceña”, cuestionando lo que considera una falta de atención a los problemas de los habitantes de la provincia.
Sobre la apatía y el alejamiento de los jóvenes de la política, Brunetti sostuvo que recuperar su participación no será un proceso inmediato. Recordó que el surgimiento del voto joven estuvo acompañado por políticas públicas como Conectar Igualdad, Progresar, la expansión de las universidades públicas y la posibilidad de estudiar en los lugares de origen.
Contrastó aquella realidad con la situación actual. Según expresó, antes muchos jóvenes reclamaban oportunidades para estudiar, mientras que ahora el principal reclamo es conseguir trabajo. “Hoy tienen la formación y no tienen el trabajo”, resumió.
También mencionó la caída de la actividad industrial y consideró que el problema del empleo no afecta únicamente a los jóvenes, aunque tiene un fuerte impacto en ese sector. Reconoció que una parte importante de la juventud acompañó a La Libertad Avanza en las últimas elecciones, mientras que otros hoy se sienten defraudados. Para Brunetti, lo peor que podría ocurrir es que la decepción termine profundizando la ruptura entre la sociedad y la política.
En ese punto reivindicó la figura de Néstor Kirchner, a quien atribuyó haber reconstruido la legitimidad de la política mediante la gestión. Más allá de las victorias o derrotas electorales, sostuvo que el logro político más importante fue recuperar el vínculo entre la sociedad y la política.
Brunetti señaló que actualmente la realidad es diferente y que la discusión gira alrededor de la falta de oportunidades laborales. Afirmó que Santa Cruz atraviesa una situación crítica de desempleo, con pérdida de empleo privado y un elevado nivel de endeudamiento de las familias.
Frente a ese escenario destacó la discusión de proyectos orientados a desendeudar a las familias santacruceñas y también hizo referencia a una iniciativa nacional presentada por la diputada Moira Lanesan Sancho.
Advirtió sobre la facilidad con la que actualmente las familias pueden acceder a créditos o endeudarse mediante aplicaciones y billeteras virtuales, generando, según describió, una situación que se convierte en una bola de nieve. Por eso consideró necesario ofrecer una segunda oportunidad a quienes atraviesan problemas financieros.
La entrevista también reflejó la preocupación por los mecanismos de cobranza de deudas y los llamados que reciben trabajadores y personas del entorno de los deudores. Brunetti coincidió en que la situación es grave y remarcó que, en muchos casos, el endeudamiento actual ya no está vinculado al consumo suntuario, sino a la compra de alimentos o al pago de servicios básicos como el gas.
A partir de allí planteó que la política deberá construir consensos para abordar estos problemas. Sin embargo, fue crítico con el actual funcionamiento de la Cámara de Diputados y con el Gobierno provincial, al considerar que “de consensos no tiene nada”.
Como ejemplo cuestionó el avance para jubilar compulsivamente a integrantes del Tribunal Superior de Justicia y sostuvo que el artículo 128 de la Constitución Provincial establece límites claros respecto de este tipo de decisiones y de la relación entre los poderes del Estado.
Brunetti afirmó que resulta contradictorio hablar de defensa de la República y división de poderes mientras, según su visión, se impulsan medidas que afectan al Poder Judicial. Por eso expresó su deseo de que los próximos procesos electorales permitan la llegada de diputados y diputadas capaces de afrontar la situación provincial, además de un gobernador o gobernadora que ponga a la gente por encima de otros intereses.
También reclamó intendentes que defiendan sus territorios y sostuvo que Puerto Deseado necesita dirigentes que “hablen de Puerto Deseado, para Puerto Deseado y con Puerto Deseado”. Rechazó la posibilidad de que la localidad quede atrapada como rehén de disputas políticas o de una nueva grieta.
La entrevista concluyó con el reconocimiento a Brunetti por su nueva función como presidente del Consejo Local del Partido Justicialista. A lo largo de la charla, el concejal dejó definida una agenda política centrada en el recambio generacional, la afiliación, la autocrítica, la recuperación del vínculo con los jóvenes, la situación económica de las familias, la defensa de Puerto Deseado y la construcción de una alternativa electoral para 2027.
Fuente: ADN24Digital






