Denuncian presunta complicidad policial en el robo de herramientas en Puerto Deseado

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Desde hace tiempo que los robos en esta ciudad portuaria no logran esclarecerse, y cuando parecía que el desembarco de la DDI había logrado revertir esa pavorosa estadística, la denuncia del gasista matriculado Félix Ojeda -foto- dejó expuestas que las irregularidades continúan.

Ojeda de 53 años, el pasado 26 de diciembre denunció el robo de unas costosas herramientas. Los ladrones habían ingresado a una vivienda que estaba deshabitada donde el matriculado se hallaba realizando tareas de instalación de gas, y de allí se alzaron con dos termofusoras, un martillo percutor y un roto martillo para demoler paredes.

Cuando la policía llegó al lugar se dio cuenta que en la parte posterior de la vivienda los malvivientes tenían en una caja dos monitores de computadora y un televisor que no habían logrado llevarse.

Una vez radicada la denuncia, Ojeda ya en su domicilio se dio cuenta que le faltaban otras herramientas, y fue decidido a la comisaría a realizar una ampliación de la denuncia pero allí un efectivo le dijo que regresara mañana porque era día festivo, y al día siguiente tampoco pudo realizar la ampliación. “Me tuvieron a las vueltas, me decían que no me preocupe que no era necesario porque la investigación recién se iba a iniciar el lunes finalmente cuando lograron tomarme la ampliación tampoco me quisieron dar una copia de la denuncia me dijeron que regrese el martes y cuando fui me la negaron, me dijeron que nadie había denunciado nada, tuve que rogarles hasta que finalmente una mujer policía me dio una copia”, relató

El trabajador señaló que recibió un whatsapp donde la policía le comentaba que una de sus herramientas, más precisamente el martillo percutor se estaba vendiendo en un las redes sociales, pero que para recuperarlo debía pedirle a sus contactos que se hicieran pasar por compradores y averiguaran la dirección y el nombre del ladrón, y cuando esto ocurrió, uno de los efectivos fue hacia la vivienda donde se hallaba el martillo pero dijo que era mejor no hacer nada.

“Le dije a mi ayudante que se compre un chip y que haga una oferta, le ofreció 15 mil pesos al chorro y cuando conseguimos los datos el policía me dijo que había ido al lugar y que se trataba de gente pobre que vivía de la actividad delictiva, que tenían hijos chicos que no podía pedir allanamiento, yo entendí que estaba justificando al chorro”, señaló molesto Ojeda.

Luego, indicó que lo llamaron de la DDI. “Me mostraron el martillo y me dijeron que ellos podían pedir allanamiento pero que, como en el juzgado no había nadie recién la orden la tendrían para el día siguiente al medio día, que lo único que se podía hacer era engañar al ladrón y decirle que espere que recién mañana íbamos a contar con la plata, pero al día siguiente allanaron el lugar y no encontraron nada, y hasta ahora estoy esperando una respuesta”, afirmó.

El trabajador criticó el accionar de la fuerza policial, y contó que varios vecinos que fueron víctimas de robo no logran recuperar los elementos.

“Toda la gente con la que hablé me dijo que hay una cadena de encubrimiento en Deseado y que la policía está metida en ese asunto por eso las cosas robadas de valor no aparecen, es una vergüenza que en una comunidad tan chica no puedan dar con los ladrones que siguen haciendo de las suyas y ofertando lo que roban por Facebook”, declaró.

Y agregó que la investigación nunca puede involucrar a los damnificados, porque lo que hizo la policía es poner en riesgo a las familias frente a los delincuentes. “La policía se rió de mi, pidió que yo haga el trabajo que tienen que hacer ellos, jugó con mi tiempo y la esperanza de recuperar lo robado, mis herramientas en el mercado tienen el valor de 300 mil pesos y ahora estoy perdido”, afirmó molesto.

Efectivos ladris

Por su parte una fuente judicial que pidió reserva detalló a Crónica que lo que ocurre en Deseado “es que no se puede confiar en la policía porque lamentablemente hay un par de efectivos ‘ladris’ que van detrás del botín de los chorros y por eso pedimos la presencia permanente de la DDI, pero parece que les está costando dar con un círculo muy aceitado que tienen porque sospechamos que las cosas robadas no las reducen en el pueblo y eso se complica”, confió.

Fuente: Diario Crónica