
Hija de estanciero preocupada por los ataques de los pumas
Cada vez y cada día más, los ataques de este depredador se hacen constante y la hacienda se va achicando.
Estefania Grant, del establecimiento rural ‘La Porfía’ denunció la falta de políticas serias y estrategias reales para combatir al Puma y evitar que siga depredando los campos santacruceños.
“Nadie genera alternativas para poder combatir la matanza del puma ¿Los amigos de los protectores que defienden con capa y espada los Pumas, porque no ayudan y presentan alguna idea o proyecto en vez de solamente decir que no se pueden cazar, el gobierno a través de sus distintos entes ¿no puede generar estrategias de trabajo para que esto deje de pasar?” insistió la joven hija de Silvio “Vitin” Grant en si cuenta de facebook.
El deseadense “Vitin Grant” es un hombre de trabajo que se desarrolló laboralmente en Puerto Deseado, y hace 17 años logró adquirir una estancia, ‘La Porfía’ a la que le doy una vida nueva y la puso de pie a fuerza de trabajo y sacrificio. “Mi viejo es un laburante, que su sueño siempre fue tener un campo… trabajó duro para poder cumplir ese sueño … y lo logró … hace 17 años atrás” manifiesta Grant y agrega “Nadie le regaló nada .. ni heredó nada, absoluto sacrificio de él … durante todo este tiempo no solo invirtió mucho para que cada día esté mejor, sino que también son horas, dedicación, amor .. que me inculco a mí. En pocas palabras La Porfia, es el lugar en el mundo para nosotros dos” .
Estefania asegura que le duele mucho y le genera tanta impotencia e indignación, que todos los días ya hace fácil más de 1 año, cada recorrido por el campo se encuentren con animales muertos, “y no uno, ni dos, fácil entre 8 y 10 animales muertos … corderos, ovejas, carneros y hasta caballos, carneados por el Puma, todo absolutamente todo. Cada vez que se trabaja la hacienda, son siempre números en rojos, centenares de animales menos “.
El posteo de Grant culmina diciendo se lo apesumbrado, dolido y cansado que está su padre ante esta situación. “A mi particularmente, que conozco y sé el esfuerzo de mi viejo como el de tantos otros pequeños estancieros (porque estos son campos chicos, donde es más por amor que por otra cosa) se van terminando. Es insostenible que puedan seguir a pesar del gran esfuerzo que hacen”.






