
Falleció el dueño de FM Desire: Hasta siempre Picky
Hay personas que pasan por los medios. Y hay otras que se convierten en parte de la historia de los medios de una comunidad. Gustavo Alberto “Picky” Alfonso Federici pertenecía a ese segundo grupo.
Hoy Puerto Deseado despide a un hombre que vivió para la radio y para la televisión. Un comunicador apasionado, obsesivo con el trabajo, con la noticia, con el aire, con el sonido perfecto y con la responsabilidad de llegar todos los días a la gente. Picky no entendía la comunicación como un oficio de horarios; la entendía como una forma de vida.
Fue, sin dudas, uno de los hombres que más contribuyó a profesionalizar los medios de comunicación en nuestra ciudad. En tiempos donde hacer radio implicaba esfuerzo, inversión y una enorme vocación, supo construir una emisora con identidad propia. FM Desire no fue solamente una frecuencia: fue su proyecto, su orgullo y el lugar desde donde acompañó durante años a miles de deseadenses.
Como ocurre con los líderes verdaderos, fue amado y también cuestionado. Generó adhesiones y diferencias. Pero nadie puede negar que supo construir un camino propio y sostenerlo durante décadas. Con carácter, con convicción y con una capacidad de liderazgo que marcó a varias generaciones de trabajadores de la radio.
En lo personal, hoy no despido solamente a un referente de la comunicación. Despido a la persona que me abrió las puertas de su emisora durante más de una década, cuando recién comenzaba a transitar este camino. En FM Desire aprendí el valor de la puntualidad, del respeto por el oyente, de la importancia de cada palabra al aire y de ese ritmo único que tiene la radio, donde todo sucede en tiempo real y no hay margen para improvisar la falta de compromiso.
Picky me enseñó el trabajo de radio desde adentro: las madrugadas de producción, la adrenalina de una cobertura, la presión de salir al aire y la satisfacción de saber que, detrás de un micrófono, siempre hay personas escuchando. Esa enseñanza no se olvida. Queda para toda la vida.
Por eso, más allá de cualquier diferencia que pueda existir en la historia de los medios, hoy el sentimiento es de gratitud. Gratitud por la oportunidad, por la confianza y por las enseñanzas que ayudaron a formar a tantos comunicadores de Puerto Deseado.
El dial sonará distinto. La cabina tendrá otro silencio. Pero hay voces que no se apagan cuando termina una transmisión. Quedan grabadas en la memoria colectiva de un pueblo.
Hasta siempre, Picky.
Gracias por la radio. Gracias por la televisión. Gracias por haber dejado una huella imposible de borrar en la comunicación de Puerto Deseado.
Que descanses en paz.
José Forqueira – Director Deseado Noticias






