Dos años después de inaugurar las nuevas calderas, la Escuela N° 24 vuelve a sufrir la falta de calefacción y pasa a la virtualidad

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La comunidad educativa de la Escuela Provincial N° 24 de Puerto Deseado volvió a quedar en el centro de una problemática que parecía haber quedado atrás. A pesar de que hace apenas dos años el Gobierno de Santa Cruz anunció la instalación de una nueva caldera como parte de un plan de inversión en infraestructura escolar, hoy solo una de, tres, se encuentra funcionando, situación que obligó a modificar el dictado de clases.

En 2024, el gobernador Claudio Vidal envió a la presidenta del Consejo Provincial de Educación, Iris Rasguido, y otras autoridades provinciales, entre ellas el diputado por pueblo Santiago Aberastain, a mostrarse en la institución con la calderas “nueva”  y así anunciar la puesta en funcionamiento de las mismas, obviamente destacando la inversión realizada en los establecimientos educativos de Santa Cruz y  vanagloriándose de hacer las cosas bien.

Foto de archivo: Momento en que llegaba la caldera “nueva”

Sin embargo, la realidad actual contrasta con aquellos anuncios. Según pudo saber este medio, de las tres calderas instaladas solo una permanece operativa, lo que impide calefaccionar adecuadamente todo el edificio.

Ante esta situación, la dirección de la escuela informó oficialmente a las familias que, a partir del martes 4 de agosto, el sistema de rotación de aulas será complementado con propuestas pedagógicas virtuales. El comunicado explica que los estudiantes accederán a actividades mediante un Drive institucional y que se incorporarán clases virtuales sincrónicas para garantizar la continuidad pedagógica mientras persistan los inconvenientes edilicios.

El malestar entre padres y alumnos no tardó en hacerse sentir. En pleno invierno, la falta de calefacción volvió a afectar el normal funcionamiento del establecimiento, generando cuestionamientos sobre el estado y la durabilidad de las obras que fueron presentadas como una solución definitiva.

Hoy, la realidad vuelve a poner en duda la eficacia de esas obras ya que una inversión anunciada como una solución no logró evitar que la escuela quedara nuevamente sin calefacción en pleno invierno, afectando el derecho de los estudiantes a recibir clases en condiciones adecuadas.

La falta nuevamente de gas obligó a suspender las clases presenciales y pasar, de manera temporal, a la modalidad virtual, generando el enojo de padres, docentes y alumnos.

La decisión busca evitar la interrupción total de las clases, aunque no logró disminuir el malestar de muchas familias, que consideran inadmisible que una escuela con calderas recientemente instaladas vuelva a enfrentar problemas de calefacción en uno de los períodos más fríos del año.

La pregunta sin respuestas concretas es ¿Qué falló, por qué un sistema recientemente instalado dejó de funcionar? y ¿cuáles serán las medidas para garantizar que los alumnos puedan regresar a las aulas sin volver a atravesar una situación similar.?

Habrá alguna repuesta…